El miércoles tuve sesión de mi club de Toastmasters acá en Nuremberg. Al terminar, por lo general nos vamos a la cafetería para platicar y convivir (con una cerveza, por supuesto). Durante la plática surgió el tema de los días festivos/feriados, donde Bavaria, por ser un estado católico, da el 1o de noviembre (día de todos los santos). Se me ocurrió mencionar que, sin ser asueto oficial, las escuelas y algunas empresas extranjeras dan el 2 de noviembre como feriado en México. Aludiendo al tema, una compañera me preguntó si todos se pintaban la cara como calavera catrina para celebrar la fecha.
Chale.
¿En qué momento se puso de moda pintarse la cara como calavera catrina?
La mezcla de Halloween con el día de muertos en México ha hecho que Internet se llene de imágenes de personas portando ésta pintura facial, algunas muy chingonas, otras que parecen pandas. Lo malo es que los extranjeros se llevan la impresión que los mexicanos celebramos el día de muertos pintándonos la cara con esos motivos, lo cual está muy lejos de ser cierto.
De por si me molestó ver el desfile del día de muertos en la última película de James Bond y me la pasé desmintiéndolo ante todo aquel que me preguntara, para que este año a las autoridades del DF, perdón CDMX, se les ocurriera volverlo realidad. Coño, ¿ahora resulta que Hollywood dicta nuestras tradiciones?
Debo reconocer que en mi casa jamás se ha puesto un altar. La tradición la aprendí en la escuela, tanto apoyando a crear un mega altar para toda la institución, así como participando cada año con mi salón en el concurso de altares para crear el más original. Tengo muy grabado en mi memoria uno que hice en secundaria honrando a científicos fallecidos, el cual estuvo súper padre, hasta el momento en que una cortina de papel crepé cogió fuego de las veladoras y se quemó. Por fortuna, la cortina estaba aislada y el incidente no pasó a mayores.
He notado que al hablar sobre la celebración, se suele decir que los mexicanos vemos la muerte con "alegría y color". Acepto que el naranja de las flores de cempasúchil y el papel picado le dan colorido, ¿pero alegría? Creo que son puras patrañas. A mi aún tierna edad he tenido el infortunio de perder buenos amigos y jamás he visto esos momentos con alegría; no se diga del sentir de aquellas personas cuyos padres o familiares cercanos han fallecido. Además, se me hace muy cínico "celebrar la muerte" con un carnaval teniendo tantos asesinados en el país.
Por otro lado, debo admitir que me ha entrado la inquietud por armar un altar precisamente para recordar a aquellos que ya se nos fueron. Soy escéptica de que regresen entre nosotros, pero sirve para dar consuelo a los aún vivos, a los que quedamos aquí. Para no olvidarlos y saber que cuando nos toque, no nos olvidarán.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

Hola Gaby!
ResponderEliminarEstoy totalmente de acuerdo contigo con respecto a la "nueva" moda de pintarse de calaveras -o pandas- durante el día de muertos. Al igual que tú, tuve que desmentir que el carnaval que sale en la última película de James Bond es totalmente ficticio, pero ahora resulta que la CDMX lo hizo verdad.
Como buen norteño, no conocía los altares de muerto hasta que tuve una vecina oriunda del DF (en aquel entonces) y me introdujo a esa tradición. De hecho me ayudó a hacer un altar cuando estuve en la secundaria.
En fin, habrá que tomar lo bueno del desfile y de perdido genera derrama económica para los comercios de la capital. Saludos!